3 razones por las que soy feminista

Las razones por las que soy feminista son estas.

Aterricé en el feminismo de una forma natural, quizás sin ser consciente de ello. Mi profesora de Lengua me recomendó un libro: El diario violeta de Carlota. Cuando terminé de leerlo, mi vida había cambiado para siempre. Tenía 14 años. Ese libro me abrió los ojos. Empecé a entender lo que era el feminismo, a valorarlo y a darme cuenta de que el machismo había estado presente en mi vida desde que nací. Me llegué a sentir tan frustrada que me obsesioné con la justicia y rechacé el machismo de una forma apasionada. Quizás por eso también estudié Derecho. 

Las razones por las que soy feminista son estas: 

1. Porque soy mujer.

Para mí ser mujer y ser feminista van de la mano. Es que no puedo ser otra cosa cuando menos del 40% de mujeres que sufren violencia buscan algún tipo de ayuda, cuando al menos 200 millones de mujeres y niñas de 15 a 49 años han sido sometidas a la mutilación genital femenina, y la mayoría se encuentran en África occidental, cuando 15 millones de niñas adolescentes de 15 a 19 años han experimentado relaciones sexuales forzadas. Cuando en la Unión Europea, una de cada diez mujeres denuncia haber sido acosada por Internet. Cuando a consecuencia de la COVID-19, se ha multiplicado por 5 el número de llamadas a las líneas telefónicas de asistencia. Cuando en Oriente Medio y en el Norte de África, entre el 40% y el 60% de las mujeres han sufrido acoso sexual en las calles o cuando las mujeres adultas representan cerca de la mitad de las víctimas de la trata de seres humanos a nivel mundial. Soy feminista y no, no puedo ser otra cosa. 

2. Porque el machismo mata.

Desde el 2.003 hasta hoy la violencia machista ha acabado con la vida de 1.081 mujeres en España, y 43 de ellas durante el año 2020. Según la ONU Mujeres a nivel mundial, 137 mujeres son asesinadas cada día a manos de algún miembro de su propia familia. Más de un tercio de las asesinadas (30.000) lo fueron a manos de su pareja o de su ex-pareja. 

3. Porque todos somos iguales.

El feminismo defiende uno de los valores  fundamentales de una sociedad democrática: la igualdad. Y yo creo en la igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades entre hombres y mujeres, y también creo que una sociedad desarrollada tiene que ser feminista. A pesar de que ha habido avances durante las últimas décadas: hay un mayor número de niñas escolarizaras, y más leyes que fomentan la igualdad de género, todavía hay mucho camino por recorrer. Según la ONU Mujeres: 1 de cada 4 asientos en los parlamentos nacionales están ocupados por hombres. Aproximadamente un 25% de las mujeres de entre 25 y 34 años de edad viven en pobreza extrema, además las mujeres cobran un 16% menos que los hombres y solo 1 de cada 4 tienen un cargo de liderazgo. Añadir que un 38% de ellas trabajan en el sector agrícola, forestal y pesca, y solo un 14% son terratenientes agrícolas. 

Para que toda esta ola de violencia y discriminación contra la mujer termine, debemos seguir trabajando juntos: hombres y mujeres. A fin de cuentas es responsabilidad de todos construir una sociedad más justa e igualitaria. 

Redactora en The Idealist, me gustan los cafés bien cargados, devorar los libros y aspirar el olor de sus páginas, las margaritas, los helados de chocolate y el olor a vainilla. Soy amante del Social Media, de la escritura y del buen humor.
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