5 claves para aprender a amarse a uno mismo

El amor propio consiste en ser uno mismo en cualquier lugar en que el estés y con cualquier persona.

Siempre fui una niña muy insegura. Quizás, por eso, me esforcé por sacar buenas notas en el colegio y en la universidad, para ocultar ante los demás el miedo de no ser suficiente. Hasta hora, nunca supe que lo que realmente necesitaba para poder vencer a los fantasmas de mi propia mente era aprender a quererme a mí misma.  

Me gustaría poder decir que escribo sobre esto porque soy una experta en el tema. La verdad es que no. He progresado y estoy aprendiendo y justo es eso lo que comparto.  Buda dijo: Tú mismo, tanto como cualquier otro ser en el universo entero, mereces tu propio amor y afecto. Así que, aquí van las claves que ido descubriendo en este peregrinaje hacia el amor a uno mismo:

1. El amor propio consiste en ser uno mismo en cualquier lugar en que el estés y con cualquier persona.

Y para logar esto necesitamos conocernos y aceptarnos tal y como somos  porque “la forma más pura del amor es la aceptación”. Para poder amarnos necesitamos aprender a escuchar a nuestras emociones, entender como funciona nuestra mente, descubrir nuestras fortalezas y trabajar en aquellas cosas en las que no somos tan buenos. Si queremos aprender a vincularnos con los demás de manera sana es fundamental que antes de hacerlo nos queramos primero a nosotros mismos.

2. La mente se alimenta de aquello en lo que se enfoca.

Amarse a uno mismo implica cuidar nuestros pensamientos porque aquello que los consuma condicionará que tan satisfechos nos sentimos con nosotros mismos. Si constantemente pensamos cosas negativas acerca de nosotros mismos o meditamos en las mentiras que otros nos han dicho y que nosotros nos hemos creído, es normal que empecemos a sentir que nuestra vida es una completa desgracia. Sin ir más lejos, analicemos lo siguiente:

La frase: No te quiero se transforma en la etiqueta no eres aceptado.

La etiqueta: No eres aceptado se convierte en la mentira no eres suficiente.

La mentira: No eres suficiente te vacía de tu amor propio. Y así, sin darte cuenta, las mentiras que acechan tu mente se convierten en una espiral de miedo, incertidumbre y sospechas que obstaculizan las relaciones personales presentes y futuras.

3. En la aprobación de los demás no se encuentra tu amor propio.

Sé que es fácil decirlo. ¿Cuántas veces una crítica de nuestro jefe ha destruido nuestro día? ¿Cuántas veces un comentario desagradable de una persona a la que queremos nos ha ensombrecido el ánimo? ¿Cuántas veces hemos querido medir nuestro valor por el número de seguidores, “me gusta” y “compartidos” que tenemos en nuestras redes sociales? No podemos anclarnos en cosas tan efímeras e inútiles como la validación que nos pueden dar las personas. Esa validación que buscamos tiene que venir de nosotros mismos.

4. La fuente de la felicidad no está fuera de ti, está dentro.

La forma en la que nos vemos a nosotros mismos es suficiente. No necesitamos de otras cosas como un trabajo increíble, una pareja, una casa más grande, otro coche para sentirnos bien. Nosotros somos suficientes.

5. Ser constantes.

Hay días en los que nos sentimos complemente abrumados y nuestro nivel de amor por nosotros mismos está por los suelos. Hay días en los que confundimos la pereza con la falta de motivación, pero quizás solo es miedo de volver a intentarlo y fracasar. Para mantenernos motivados y activos hay que romper con el patrón de pensamiento de que si hemos fracasado en algo, nosotros somos el fracaso, porque no lo somos. Simplemente nos equivocamos a la hora de hacer algo pero podemos aprender de nuestros errores y volver a intentarlo una vez más.

Cuando lleguen esos días oscuros, es fundamental que seamos constantes y no demos marcha atrás. No hay que ser tan duros con nosotros mismos, estamos aprendiendo. De hecho es normal equivocarse cuando uno intenta hacer algo nuevo. Por ejemplo: J. K. Rolwing fue rechazada 12 veces antes de publicar Harry Potter.

 

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Redactora en The Idealist, me gustan los cafés bien cargados, devorar los libros y aspirar el olor de sus páginas, las margaritas, los helados de chocolate y el olor a vainilla. Soy amante del Social Media, de la escritura y del buen humor.
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