5 situaciones que vive una persona que se pone poco morena por culpa de los que sí se ponen muy morenos

Yo no he elegido ser blanco, pero si pudiese elegiría sin dudarlo ser moreno.

1. Todos los veranos, absolutamente TODOS los veranos, te pasan memes riéndose de ti. 

2. Ponerte moreno (sí, a veces nos ponemos morenos) e ir con toda tu ilusión a contarselo a tus amigos y que te contesten un "¡ah si!..." MUY irónico. 

3. Sí mundo, aunque no lo veáis estamos morenos. Así que empiezas a buscar esas zonas de tu cuerpo donde se pueda apreciar de verdad tu moreno. Incluso llegas a plantearte enseñarles el culo. 

4. Aguantar a gente MUY morena que compara su moreno con el tuyo. Esa gente se merece lo peor. SPOILER: no tiene ningún mérito estar más moreno que una persona que es blanca, así que coge tu moreno y vete de aquí IMBÉCIL.  

5. "Bueno, si eso es morenito..." - ¡Sí, es morenito, lo que pasa que nunca voy a ser mulata porque la melanina de mi cuerpo no me lo permite, pero no estoy blanca como en pleno enero! ¿Te enteras o te lo tengo que explicar con una pizarra, cretino?

 

Así que por favor, desde aquí pido, en representación de todas las personas a las que nos cuesta ponernos morenos, que si os dicen que están morenos vosotros no les cortéis las alas. Decid que sí, incluso si es necesario mentid, pero creednos cuando decimos que estamos morenos porque tenemos estudiada nuestra palidez hasta el más mínimo detalle. 

Gracias de antemano. 

Vuestro blanquito de confiaza os lo agradecerá. 

 

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