7 cosas hechas a mala leche que todos odiamos

El mundo es un lugar hostil lleno de cosas planeadas a mala leche.

Una mañana te levantas, y a medida que transcurre el día comienzas a hacerte esta pregunta: ¿POR QUÉ LE PASAN COSAS MALAS A LAS PERSONAS BUENAS? Y es que el mundo está llenito de cosas hechas y planeadas a mala leche.

1. La “B” y la “V” juntas en el teclado. ¿Qué clase de ser diabólico ideó eso?

2. La “N” y la “M” juntas en el teclado. ¿No tuvo bastante con la pareja de letras mencionada en primer lugar? Y es que para más inri, están las cuatro juntas, “V”, “B”, “N”, “M”. Este grupito del abecedario seguro que es el que le hace bullying al resto.

3. Los pasos de cebras colocados a las entradas o salidas de las rotondas. Basta ya por favor, basta ya…

4. El Fiat Multiplá, o como a nsootros nos gusta llamarlo, el primer coche fabricado en Mordor. No hay vehículo más feo sobre la faz de la Tierra. Ya hay que ser mala gente para diseñar eso. El coche que Homer hizo para la empresa de su hermano se queda en pañales.

5. El corrector de texto del móvil, que a pesar de tus indicaciones hace lo que le sale de la batería de litio. Si escribo “peques” es porque quiero decir eso, sin hacer ninguna referencia al aparato reproductor masculino en mi mensaje, gracias. Sin embargo, estoy dispuesta a admitir que seguro que a más de una persona le ha salvado la vida, de hecho se nota mucho cuando ciertos sujetos tienen puesto el corrector y cuando no.

6. Los tornillos de las sillas de colegios/institutos/facultades que te arrancan media melena sin compasión. Sinceramente, creo que debería estar catalogada como arma peligrosa o algo así.

7. La idea de comer palomitas en el cine. ¿Había algo que hiciera más ruido mientras se come? Yo creo que no, pero vamos, eso es lo de menos, ¿qué pasa cuando ese trocito de maíz dorado se te queda atravesado/ atrapado y te da la sesión de cine?, ¿qué pasa cuándo después de haberte cepillado los dientes como tres veces sigue aún ahí? Es el mal hecho alimento.

Estudio Periodismo en la Universidad de Sevilla y pienso mucho aunque no lo parezca. Me gustan el chocolate, los helados y los dulces por encima de casi todo. Soy muy feliz.
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