9 situaciones que has vivido si no vives cerca de la ciudad

No vivo en la ciudad pero a mi pueblo llega internet, no te preocupes.

Vivir en la ciudad es guay, pero en muchas ocasiones no es posible. Quizás vives cerca de ella, en un barrio a 20 minutos o en un pueblo a una hora. Si este es tu caso, seguro que has vivido alguna de estas situaciones que para ti son casi rutinarias, pero para la gente que vive en pleno centro, ni se lo imagina. 

1. Tardar una eternidad en llegar cualquier sitio. 

Puedes tener el mejor transporte del mundo, que los kilómetros son los kilómetros y no hay manera de reducirlos. Y suerte el día que la carretera está bien, porque como te pille atasco posiblemente estés todo el trayecto pensando que por qué has tenido que salir de casa. 

2. Aprovechar el tiempo en los trayectos. 

Ya que vas a pasar mucho tiempo de "viaje", hay que aprovecharlo leyendo apuntes, libros, haciendo sudokus, o lo que sea, pero no puedes ni pensar en todo el tiempo que estás perdiendo solo en moverte. 

3. Llegar la primera a las quedadas. 

Vives lejos, sabes que tardas más en llegar a los sitios y que cualquier contratiempo puede convertirse en media hora mas de tardanza, por lo que te planificas perfectamente para llegar a la hora a la que habeís quedado, pero... ¡SORPRESA! Tus amigos llegan tarde. 

4. Tener que explicar dónde vives y que te miren como si te lo hubieses inventado.

Aunque no os lo creaís, hay pueblos y barrios que existen, que no teneis porque conocer y que en ellos la gente hace vida normal... ¡incluso llega Internet!

5. Tener coche pero solo usarlo por tu zona. 

¿Qué locura es esa de llevarte el coche al centro? Tardas casi lo mismo, tienes que echar gasolina (sajada), buscar aparcamiento (sajada) y no puedes beber (sin duda, el peor punto de todos). Así que al final solo lo usas para ir a ver a tus amigos de siempre, a hacer la compra... cualquier cosa que sea cerca de tu casa. 

5. Esperar al bus/tren. 

Y claro, como el coche no lo llevas, te conviertes en el rey del transporte público. Te sabes a la perfección el horario de los buhos y de los trenes y sabes cuánto tardas desde casi cada punto de la ciudad hasta tu parada. 

6. Conoces más sitios de tu provincia que los del centro. 

Y a veces incluso también conoces más sitios en el centro que los que viven en él.

7. Dormir en casas ajenas. 

Si sales de fiesta o tienes que quedarte hasta tarde estudiando, todos tus amigos se compadecen de ti para que no tengas que volver hasta tu casa. Gracias por habernos acojido cuando más lo necesitabamos.  

8. Ir cargado. 

Sales pronto de casa y llegas tarde así que tienes que llevar todo lo que vas a necesitar a lo largo del día. Resultado: ir cargado como una mula. 

9. En entretiempo es tu peor enemigo.

No sabes qué ropa ponerte ni cómo abrigarte. Sales de tu casa y hace frío. Al medio día hace un calor de locos. Por la tarde, hace un poco de frío pero no tanto como para ponerte la chaqueta que te has puesto por la mañana. SPOILER: acabas malo. 

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